martes, 9 de junio de 2026

Bar NORTE de Segovia, sus orígenes (1905-1920)

       Este estudio histórico surgió al hacer una búsqueda cerrada y encontrarme una primera sorpresa que me llevaba a 1933, de modo que cuando quise ir más allá me llevé una sorpresa todavía mayor, porque llegaba documentalmente hasta al menos 1905. Por ello el Bar Norte es el más antiguo de los barrios de Segovia manteniéndose en el mismo lugar, la confluencia del paseo del Conde de Sepúlveda (antiguo Camino Nuevo) y la calle de José Zorrilla (antigua calle del Mercado). Y es que tenemos un establecimiento con más de 120 años de historia que vamos a mostrar, utilizando documentación fotográfica y de archivo, pero aprovechando nuevas tecnologías e inteligencia artificial adecuadamente.

      Los comienzos del Bar Norte nos sitúan en la antigua calle del Mercado, que era muy diferente a la actualidad como podemos comprobar en una imagen de principios del siglo XX. La foto se tomó al bajar las escaleras de la ermita del Cristo. La actual alineación de la calle de José Zorrilla con edificios de 4 o 5 plantas es de hace sólo unos sesenta años. Sin embargo, ya podemos ver a la izquierda el establecimiento de vinos que tiempo después tomaría el nombre del Bar del Norte. 

      Ahora bien, para situarnos, es bueno aclarar cómo era la zona con un detalle de un plano de principios del siglo XX. El arquitecto municipal, Joaquín de Odriozola Grimaud (1844-1913) nos muestra en su plano cómo había alrededor de la ermita del Cristo, grandes tierras de cultivo, junto con los terrenos de Las Lastras, pero en el detalle de la zona no mostramos la parte entre el puente del Valdevilla y los alrededores del polígono de Baterías con el transcurso del río Clamores.

      Es muy difícil conseguir imágenes anteriores a 1920 de la zona del Cristo del Mercado excepto alguna relacionada con la Puerta de Madrid o la ermita del Cristo. En particular, queremos mostrar cómo era la zona de los altos números pares de la calle de José Zorrilla, circa 1909, en una excursión a pie de los cadetes de la Academia de Artillería junto con su banda, realizada por el fotógrafo segoviano Julio Duque. Hemos señalado en un recuadro el edificio de la taberna que vemos en la imagen panorámica de José Zorrilla. Podemos ver, en la parte inferior de la izquierda, el sistema de los badenes de piedras rodadas para que corriese el agua de las calles y carreteras, porque entonces no había sistema de alcantarillado. Además, algo significativo en la imagen es cómo hasta los niños van con la cabeza cubierta con sombreros o gorras.

      Sin embargo, localizado el proyecto de reforma del edificio de 1921 que firmó Benito de Castro y analizando profundamente el uso de colores en los alzados y las plantas, que ya conocíamos por otros proyectos vistos, hemos hecho unas hipotéticas imágenes de cómo era el edificio de la taberna. Una primera para mostrar la fachada del edificio hacia José Zorrilla, con los cuatro balcones, una puerta para la entrada a las plantas superiores de las viviendas y otra puerta para el establecimiento de vinos. 

      Una segunda con el interior de las plantas con la distribución de los espacios en casas extramuros de principios del siglo XX .

     
      En la recreación hipotética de cómo sería la entrada a la taberna hemos utilizado otras imágenes de la época, en las que simplemente se pintaba el cartel de Vinos y sabemos, que no era habitual, a principios del siglo XX, poner nombres propios a las tabernas, excepto en algún restaurante o taberna de la plaza Mayor que yo haya visto.


    De nuevo con una imagen de Julio Duque, circa 1910, podemos comprobar que para identificar las tabernas, simplemente se pintaba el cartel de Vinos. Sin embargo, nos resulta imposible identificar la calle de la ciudad, pero nos permite saber cómo eran las calles de la ciudad hace más de 115 años. La foto se hace para seis cadetes de la Academia, de los cuales cinco están comiendo melones y tienen a mano su fusil Mauser reglamentario. Otra vez comprobamos como se hacía una caída a la calle con cantos rodados para absorber lo máximo posible el agua y no se acumulase en los bajos de las fachadas. 
 
    Para demostrar que no era habitual poner nombres propios a las tabernas y que en la contribución Industrial estaban clasificadas como Vinos al por menor, podemos ver que en la propia calle de Juan Bravo tampoco había nombre para la taberna que sustituyo a la imprenta de Ondero. Para ello utilizamos una foto que hizo el profesor de matemáticas del Instituto, Pelayo Artigas Corominas, que amablemente nos facilitó el amigo coleccionista Juan Francisco Sáez en la exposición que hicimos en el Instituto Andrés Laguna, hace dos años.


    Como decíamos disponemos de muy pocas fotografías antiguas de la zona del Cristo, excepto de su ermita o como comprobamos al revisar el Archivo Zuloaga para nuestro estudio del convento de San Agustín alguna foto de Zuloaga circa 1910. El ceramista Daniel Zuloaga Boneta (1852-1921) hizo muchas fotografías sobre cultura popular para luego hacer sus dibujos artísticos en sus 'cacharros' cerámicos. En este caso tomó el fielato del Mercado hacia la zona de la carretera de Villacastín que estaba frente a la taberna de vinos, como hemos señalado en el plano de Odriozola. Este fielato según se ve en la imagen unos treinta años después, había sido acondicionado en 1879-1880, por el arquitecto municipal Odriozola y se construiría hacia 1830.


     Ahora, nos vamos a centrar en las personas que gestionaron el establecimiento de Vinos frente al fielato del Mercado. Aunque ya vivía en el edificio del número 160 de José Zorrilla desde al menos 1901 sabemos por la Contribución Industrial, que el dueño al menos desde 1905, es Eugenio Crespo García que además era capataz de maniobras en la estación del tren. A finales de octubre de 1907 Eugenio tuvo un accidente trabajando en los muelles de la estación, a trescientos metros de su vivienda.


      Eugenio Crespo se mantendrá con el establecimiento de vinos sólo hasta 1910. También su hermano menor Santiago en 1903 tenía varias tabernas, una en el Nº 156 de José Zorrilla (que poco después deja) y otra intramuros, en la plazuela del Potro 5. Muy probablemente con casi 50 años Eugenio dejó la taberna y el trabajo de capataz en la estación del tren y se fue a vivir a la calle de Miraflores probablemente afectado por su accidente.

     El dueño de la taberna entre 1910 y 1920 fue Mariano de Pablos Pascual (Segovia, 1876-1933) y como era habitual, vive en una de las plantas superiores junto con su esposa Gregoria y sus tres hijos. Sin embargo, aunque pudiese comenzar como gestor de la taberna Mariano de Pablos trabajaba como Auxiliar recaudador de Impuestos para la Tesorería de Hacienda, primero en la provincia y después en la capital. En el establecimiento de vinos muy probablemente tendría un jornalero encargado de la taberna, que por la Contribución Industrial podría ser una persona llamada Mariano Martín. 

      En 1917 es uno de los firmantes, junto con Mariano Martín,  del escrito al Ayuntamiento de Segovia sobre la anunciada subida de impuestos de todos los vendedores de vinos de Segovia capital ya fuese en tabernas o en tiendas de comestibles (contabilizo al menos seis en la calle de José Zorrilla). Pero durante 1920 y siendo, muy probablemente, el propietario del edificio vemos que se vende el mobiliario de la taberna. En el periódico La Tierra de Segovia de diciembre de 1920 aparece un anuncio para la venta de los enseres, porque muy poco después el edificio tendrá un nuevo propietario. Mariano de Pablos se irá a vivir con su familia a la calle del Coronel Ramón Rexach.


     En 1921 el propietario del edificio será Ciriaco López Encinas, consuegro del propietario del ventorro de Jauja, y ya corresponde a la segunda parte de nuestro estudio.

Continuará
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
       Esta entrada se la dedico a mi amigo 'recuperador' de imágenes antiguas de Segovia, Juanfran y a dos alumnas del Instituto que tienen que ver con el Bar
        Todo ha sido posible gracias a:
Las fotos antiguas facilitadas amablemente por el amigo Juan Francisco Sáez Pajares. 
Diversos Padrones de Habitantes de 1915, 1920 del Archivo Municipal de Segovia.
La fotografía de Daniel Zuloaga del Archivo Zuloaga del Museo de Segovia. Gracias a la intensa búsqueda y amabilidad de la bibliotecaria del Museo, Belén.
Diario de Avisos periódico del jueves 31 de octubre de 1907. Año IX, NÚM. 2858.
Diario de Avisos periódico del jueves 15 de octubre de 1914. Año XVI, NÚM. 4754.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 12 de abril de 1917. Año XVII, NÚM. 4354.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 11 de marzo de 1909. Año XV, NÚM. 3750.
La Tierra de Segovia diario del sábado 25 de diciembre de 1920. Año II, NÚM. 474.
Todos los anteriores de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica del Ministerio de Cultura.
Antología de Vicente Fernández Berzal. Prólogo y selección de José Montera Padilla. Publicaciones de la Academia de Historia y Arte de San Quirce. Imprenta El Adelantado. Segovia, 1974.
El plano del arquitecto municipal de Segovia de 1870 a 1913, Joaquín Odriozola Grimaud, de 1901 cuyo dibujo a mano original se puede ver en el Archivo Municipal de Segovia.
Las calles de Segovia, noticias, tradiciones y curiosidades de Mariano Sáez y Romero [1918]. Edición facsímil en offset por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia. Segovia, 1978.
Arquitectura y Urbanismo en la ciudad de Segovia (1750-1950) de Miguel Ángel Chaves Martín. Editado por la Cámara de la Propiedad Urbana de Segovia. Segovia, 1988.
Segovia en la fotografía del siglo XIX. Colección Juan Francisco Sáez. Ricardo González. Editado por Doblón. Salamanca 1997.
El apoyo a la divulgación sobre Segovia y continuo aliento por parte del Archivo Municipal de Segovia para disfrutar de la Segovia que nosotros no conocimos.
Mi colección de fotos antiguas y planos de Segovia, recopiladas en los últimos veinticinco años

jueves, 19 de febrero de 2026

Las fotos publicadas de F.A. SWAINE de la familia Real Española en 1912

       Este estudio comienza con una buena datación de las fotos realizadas por el fotógrafo inglés Frank Arthur Swaine (1871-1952) a su compatriota la Reina Victoria Eugenia y a sus hijos, que tenemos en mi colección. Vamos a comprobar, que muy probablemente, el fotógrafo recibe un encargo de las populares editoras inglesas de postales, para sacar fotos de la Reina Victoria después de que su hija María Cristina hubiese nacido el 12 de diciembre de 1911 y fuese bautizada el día 23 para celebrar tranquilamente los días de Navidad. En particular, la infanta María Cristina fue de todos sus seis hijos vivos, la que más días tenía (once) después de haber nacido para su bautizo, cuando lo habitual con el resto, fuesen cinco o seis días, excepto con el príncipe de Asturias, Alfonso, que se retrasó muy probablemente por ser la Reina primeriza y por el protocolo oficial.

      Por las imágenes recopiladas consideramos que las fotos se hicieron en la primera semana de julio de 1912 en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso (Segovia) en las vacaciones estivales. La familia real se desplazó de Madrid a la Granja hacia el 28 de junio para aprovechar allí el descanso de la decisiva operación del Dr. Compaired al infante Jaime en los oídos, que supuso que llevase un aparatoso vendaje en toda la cabeza. Esta operación finalmente le provocó una sordera y consecuentemente una dificultad en el habla. Por lo cual esa operación, que se haría en Madrid en la última semana del mes de junio de 1912, es la explicación de que el infante Jaime no aparezca en ninguna de las fotos de la sesión fotográfica de Swaine.

      Pensamos que Swaine primero hizo las siguientes imágenes que publicaría la editora inglesa de postales ROTARY Photo E.C. en su serie 281 formada por 25 postales. En las imágenes, utilizando un decorado de árboles de fondo, se tomaba a la Reina ya muy recuperada del nacimiento de María Cristina con un traje largo con cuello, sólo un collar de perlas y con un elegante gran sombrero inglés. Primero hace una toma con el príncipe de Asturias y su hermana Beatriz (Baby en familia) con tres añitos.

     Claramente en la misma sesión, con la misma elegante silla y decorado, hace la foto la Reina sólo con el Príncipe de Asturias. Sin embargo, pensamos que únicamente se hace la anterior fotografía cortando a la derecha un poco el brazo de Alfonsito para el encuadre y cortando un poco también algo el vestido de Beatriz. Ahora, se obtiene a la derecha una mayor visión de la silla y se hará un difuminado de las piernas de Beatriz, pero la posición de las manos de la Reina y de Alfonsito es exactamente igual. De esta forma con una misma placa fotográfica se editarían dos postales distintas (281 T y 281 U).

      Unos instantes después se hace la toma de la Reina con su hija María Cristina (Crista en familia) con unos seis meses y medio. En este caso el fotógrafo, para la edición final, hace un raspado de los alrededores de la fotografía y que no se reconozca el decorado. La niña ya tiene más habilidad que cuando Franzen hizo las fotos de su presentación muy probablemente en la segunda quincena del mes de abril de 1912 y agarra el collar de la Reina.


        Poco después, de nuevo el fotógrafo introduce a Alfonsito y a Beatriz, que juegan con su hermana pequeña como si fuese una muñeca. Beatriz se sube al apoya pies para llegar mejor a su hermana y Alfonsito le pone el dedo en la boca. 


      Todas las fotografías anteriores se imprimieron como postales en Inglaterra como consta en los reversos y tenían el membrete de Post Card con la aclaración de que la dirección sólo se debía escribir en la parte derecha. Justo después de 1905 necesariamente se hacía una línea central en el reverso por normativa.

     Pero el fotógrafo tenía que compensar el traslado a España para hacer las fotografías y así podemos comprobar que también lo rentabilizó con la gran editora inglesa de postales BEAGLES POSTCARDS que imprimió varias postales en su serie 393 también formada por 25 postales.


     En ésta Beatriz y Alfonsito aprovechaban a sentarse cómodamente y todos miran al fotógrafo. En la edición de la casa Beagles constaba el nombre del fotógrafo con la palabra copyright.

     Sin embargo, de nuevo con una única placa fotografía se aprovechaba a hacer otra postal diferente. De la imagen que imprimió la casa Rotary como 281 U el fotógrafo hace otra postal centrándose en la belleza de la cara de la Reina con sus hijos y difuminando totalmente el decorado. 


      Poco después la Reina y sus hijos salen a los jardines del Palacio de la Granja con el caballito (con menor altura de lo habitual) que tenían el príncipe de Asturias y el infante Jaime. Alfonsito mantiene el mismo ropaje anterior, pero su madre le pone unas botas para subirse al caballo y un sombrerito para protegerse del solete en los jardines de palacio. Ella se pone un traje largo más de uso diario y otra nueva pamela. Por supuesto la Reina lleva en la mano la sombrilla para protegerse más del sol y se ha puesto unos guantes blancos de algodón.


     De nuevo, algo muy habitual por lo que hemos visto en las ediciones inglesas, de la imagen anterior la editora ROTARY imprime otra postal, pero en la serie 7102. Ahora, hace un borrado de la Reina y hace la reconstrucción del fondo, pero al visualizar a fondo la postal, con un cuenta hilos hemos comprobado que parte del pie derecho de la Reina se intuía en la sombra que proyectaba el caballito.


      Además, la Reina, como buen amante de los caballos y de los carruajes dejaba a sus hijos Alfonso y Beatriz llevar el carruaje que tenían para recreo veraniego (que actualmente se puede ver expuesto en la Galería de las Colecciones Reales) y que tenían para el tiro con dos o cuatro borriquillos morunos. Ambos infantes iban guiados por un asistente de palacio, pero bien amarrados al carruaje con un cinto de seguridad.


     Es posible que en esta serie 7102 de todas las postales que la forman, la postal G también sea una imagen de Swaine, pero no disponemos de ella. Su reverso tenía algunos ligeros cambios respecto a la 281.


     De nuevo Swaine quiso hacer varias fotografías sólo al príncipe de Asturias como heredero al trono, que por la ropa que lleva sería instantes después a las anteriores de sus hermanos con su madre, pero la editora no las imprimió en la serie 281.

    
       El príncipe de Asturias aparece sentado en una cómoda silla sin respaldo y se ve el fondo que es el mismo que en las anteriores. Sigue llevando el mismo traje y las mismas zapatillas con pompón y una sujeción en el tobillo para que no se le saliesen. Sin embargo, sabemos que el fotógrafo le dedicó más fotos, pero esas se las vendería a la editora BEAGLES. Como en anteriores sesiones fotográficas haciendo el saludo militar que le habría inculcado su padre.


     De las tres postales que hemos mostrado de Beagles, por la catalogación es casi seguro que la 393 O y la 393 Q sean imágenes de esta misma sesión fotográfica, incluso la 393 M, porque la 393 S no puede ser, pero en la actualidad no hemos conseguido verlas en ninguna colección o archivo público. Su reverso era más significativo que el de Rotary.


    Finalmente disponemos de la que pensamos es la última imagen que hizo el fotógrafo Swaine y que confirmaría también la sesión de la primera semana de Julio de 1912. La editora Rotary la imprimó en una serie superior que empezó con su imagen. En este caso a la infanta más pequeña el fotógrafo la saca en una trona que tapan con los faldones, pero se mantiene bien erguida.


    El reverso de la anterior postal nos ha aportado información curiosa para nuestro estudio. Como hemos comprobado en mi colección y en otras  de amigos, algunos aristócratas españoles (todas las vistas por mí hechas por mujeres y además hacían intercambios entre ellas) coleccionaban postales de la familia Real. Podemos leer escrita desde París y según comenta las postales habían aparecido a la venta poco después de hechas por el fotógrafo inglés, aunque piensa que se han hecho en el Palacio Real de Madrid.


       Para finalizar queremos mostrar cómo Swaine tomó muchas fotos de las diferentes familias reales de Europa antes de la primera Guerra Mundial y de la Revolución Rusa de 1917 además de la aristocracia inglesa, como se puede comprobar en la National Portrait Gallery de Londres.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
     Esta entrada se la dedico a mis amigos coleccionistas con valor cultural, especialmente a Juan Francisco Sáez, que me facilitó varias imágenes de su colección que nos ayudaron a realizar muchas hipótesis sobre las que trabajar:
        Todo ello ha sido posible gracias a:
El Adelantado de Segovia diario del sábado 22 de junio de 1912. Año XIII, Número 3925.
Nuevo Mundo revista semanal de Madrid del jueves 4 de julio de 1912. Año XIX, Núm. 965.
Nuevo Mundo revista semanal de Madrid del jueves 11 de julio de 1912. Año XIX, Núm. 966.
Nuevo Mundo revista semanal de Madrid del jueves 26 de septiembre de 1912. Año XIX, Núm. 977.
Mi colección de fotos y revistas antiguas españolas acumulados en los últimos veintisiete años.

domingo, 29 de diciembre de 2024

ROBERT GILLON Y SU QUERIDA SEGOVIA

      Cuando nos comentaron la posibilibilidad de preparar una Exposición, para el Museo Rodera Robles, con las fotografías de Robert Gillon que varias veces habíamos hablado, nos pusimos en marcha y a fondo, porque no era algo demasiado sencillo. Disponiendo de más de quinientas fotos entre mis amigos y yo, la selección definitiva era un gran inconveniente.

     En alguna ocasión, algún conocido me decía, que debíamos mostrar esas curiosas imágenes y que no se quedaran guardadas sólo para nuestro disfrute.

      Robert Paul Raymond Gillon Crookeert nació en Courtrai, Bélgica, el 10 de diciembre de 1884 (justo hace días se cumplió su aniversario). Estudió la carrera de Derecho y según estaba realizando su doctorado vino a España por primera vez en abril de 1909. Como era un gran aficionado a la fotografía, en esa primera visita estuvo tomando instantáneas con su cámara en algunas de las principales ciudades monumentales e históricas de España. En ese primer viaje al menos visitó Granada, Sevilla y Segovia.

      A su llegada a Segovia se quedó gratamente sorprendido con nuestra ciudad y repetiría sus visitas al menos hasta 1964. Incluso hizo varias visitas en un mismo año. Las fotos más antiguas de Segovia están fechadas por su propia mano el martes 13 de abril de 1909 y las más modernas en agosto de 1963.

    Sabemos que desde que llegó a la ciudad se instaló en el Hotel Comercio, a cargo de Lucio Ruiz Cayón, cuando se encontraba en la calle Infanta Isabel Nº 24. El Hotel inició su historia en la calle de Reoyo hacia 1895 como Fonda del Comercio y era de los pocos en los que se hablaba francés. En 1907 se cambió de nombre a la calle de Reoyo para hacer un homenaje a la infanta más segoviana. Desde uno de los balcones del hotel el joven Gillon tomó una foto hacia la torre de San Miguel, cuando todavía se mantenía el estrechamiento de la calle.


      Por las indicaciones manuscritas, de lugares y fechas de sus fotografías realizó fotos de Segovia en 24 de sus viajes realizados, aunque consta que vino a España en más de cincuenta ocasiones.

      El siguiente viaje a Segovia fue en septiembre de 1912 y ya aparece en varias fotografías la que antes o después sería su esposa. Es la primera vez que toma fotos de la provincia, en concreto en Coca. En la capital hace un gran recorrido por la parte extramuros de la ciudad, resaltando el monasterio de El Parral, el convento de Santa Cruz, la iglesia de San Lorenzo o el edificio del Parador del Acueducto.

    Después y muy probablemente debido a la primera Guerra Mundial, se mantuvo en su país y no volvió a sacar fotos de Segovia hasta que vino en septiembre de 1924. De nuevo haciendo un recorrido extramuros, toma alguna imagen del cubrimiento del arroyo Clamores, por debajo del Puente del Verdugo cerca de la iglesia de San Millán. Además, en intramuros saca a algún amigo de viaje en el Alcázar o la iglesia de San Quirce cuando se utilizaba como almacén de paja para el ejército.

     
       Antes de la crisis económica de octubre viene a Segovia en septiembre de 1929. Otra vez hace tomas de los arrabales y otras de intramuros muy consciente de los cambios que se van produciendo en la ciudad. En varias fotos aparecen grupos de niños o niñas en las zonas de las plazas de San Martín y la de Medina del Campo, junto a otras imágenes típicas sobre el mercado del jueves en la plaza Mayor.


     Además, en ese viaje saca a los dueños del Hotel Comercio Europeo que se había trasladado a la calle Herrería Nº 7 ampliando sus instalaciones por parte de Fredesvindo Ruiz, hijo de Lucio Ruiz. Como siempre, tenía la misma habitación reservada y desde allí también sacaría fotos hacia la torre de la iglesia de San Martín. Es en esos años cuando tuvo sus encuentros el poeta Antonio Machado y Guiomar en ese mismo hotel.


    Las fotos de extramuros en ese viaje son de la panorámica de Segovia desde Zamarramala o unas segovianas con traje tradicional en la explanada de la Fuencisla con el Alcázar de fondo.


     Durante la segunda República sólo vino a Segovia, que sepamos, en agosto de 1935 y de nuevo hace tomas curiosas del Rastrillo con niñas jugando o de los arrabales en San Millán.


      Después durante la guerra civil española no vino a Segovia, pero tardó poco tiempo acabada la guerra. Desde abril de 1939 Robert Gillon es nombrado presidente del Senado belga, siendo miembro del Partido Liberal y se mantendrá oficialmente durante toda la II Guerra Mundial hasta noviembe de 1947. En sus vacaciones veraniegas de 1939 vino a Segovia y sacó alguna foto como la de la Puerta de San Cebrián, fechada en agosto.


     No volverá a Segovia hasta que termine la II Guerra Mundial, vendrá varios años seguidos e incluso varias veces en un mismo año. Desde agosto de 1946 a septiembre de 1948 vendrá en varias ocasiones y nos refleja la época de autarquía con curiosas tomas de nobles casonas que eran utilizadas como una carbonería en la calle de Escuderos o como una carpintería en el palacio de Mansilla.


      También debió llamar su atención el característico corralillo de San Sebastián antes de desaparecer, según escribe en el reverso, en abril de 1962. 

     Justo después de la II Guerra Mundial, comprobamos cómo Gillon tenía una mentalidad de no tirar nada que fuera aprovechable. Reutilizaba los cartoncillos de los menús que tenía como presidente del Senado belga para montar fotos o los cartoncillos del propio Senado con su membrete. 


      En 1948 obtuvo algunas privilegiadas tomas desde lugares poco accesibles para la mayoría. Desde el interior de la torre de San Esteban hacia el Alcázar o la Catedral desde el torreón de Lozoya, cuando todavía estaba allí el colegio de las Concepcionistas. Además, una toma de la ciudad, con el fondo de la sierra desde el torreón de Arias Dávila, que ya habíamos visto otra muy similar en el libro de Jesús Unturbe. Esto nos hace suponer, que ambos amigos obtuvieron juntos una misma panorámica con diferencia de unos minutos por los cambios en la sombra de los edificios.


     Pasan los años y 1949 va a ser un año muy importante para Robert Gillon. Como nos consta en sus anotaciones manuscritas, habla del cuarenta aniverario de su primer viaje a Segovia en abril de 1909. Podemos comprobar que hay algunas tomas que son muy similares mostrando comparaciones de los cambios de la ciudad en esos cuarenta años. Algunas de ellas son la desaparición de la espadaña del Hospital de Sancti Spíritus, la reconstrucción del atrio de la iglesia de San Nicolás, o el cambio del chapitel de la iglesia de San Miguel después de su incendio. De nuevo hace varias tomas intramuros en las que aparecen niños queriendo mostrar la vida de los segovianos en sus calles o como las mujeres están en las calles a la solana con sus sillas. 

   Después de cuarenta años tomando imágenes de Segovia hace una publicación, Silhouettes Espagnoles. Ségovie que se edita en Bruselas en diciembre de 1949. La edición de setecientos cincuenta ejemplares numerados, con papel avitelado grueso, contiene sus fotos a modo de grabados.


     A partir de mayo de 1954 hasta junio de 1958, por tercera vez, vuelve a ser nombrado presidente del Senado belga cuando tenía 69 años. En esos momentos vino un par de veces y no se mantuvo muchos días alojado, pero como siempre en el Hotel Comercio Europeo, aunque tuviese otros dueños por el traspaso después de la guerra. Es en la Semana Santa de abril de 1953 cuando tomó alguna primera foto de las procesiones de Semana Santa segoviana y volverá también en 1954 y 1956.

    Liberado ya de su trabajo y jubilado viene a Segovia en septiembre de 1959 y se mantendrá más de un mes, hasta octubre. En ese largo viaje hizo, como en otras ocasiones, algún recorrido por la provincia: Turégano, Cuéllar... En la capital toma imágenes de nuevo con niños jugando sobre el verraco delante de la capilla de Viejos o el recreo de la escuela primaria que se había instalado en la ex iglesia de San Nicolás.

    En sus últimos viajes entre 1961 y 1963 sacó algunas fotografías y empezó a tener reconocimiento de la sociedad segoviana. En su viaje de abril de 1962 se le concedió el Acueducto de Oro de la Asociación de Amigos de Segovia. Por ello, se le hizo un banquete homenaje, en el restaurante Duque, junto a sus grandes amigos segovianos: Juan de Contreras (marqués de Lozoya), Jesús Unturbe y otros muchos relacionados con la Academia de San Quirce.


    En abril de 1968 se le concedió por parte del Ayuntamiento la medalla de Plata de la Ciudad y en la Exposición podemos leer la carta manuscrita de felicitación que le envió Jesús Unturbe. Como mantenían una estrecha amistad, cuando murió la madre de Jesús, Aurea Tablada en 1969, envió a Gillon un recordatorio de defunción.

     El 25 de julio de 1972 fallece en la ciudad donde nació, Courtrai, con 87 años. Su fraternal amigo segoviano, Juan de Contreras marqués de Lozoya, unos días después, hizo un panegírico comentando entre otras cosas: En su copiosa bibliografía, en gran parte consagrada a España cuya historia, tan relacionada con la de los Países Bajos, conocía profundamente, destaca un libro, primorosamente editado y profundamente ilustrado: 'Segovia'. Y en los preliminares, esta rotunda afirmación de un viajero infatigable por todos los continentes: ' Segovia es la ciudad más bella del mundo'

      Posteriormente en su honor la Academia de San Quirce, con el impulso de Joaquín Pérez Villanueva y la asistencia del embajador de Bélgica en España y los hijos de Gillon, puso el sábado 29 de mayo de 1976, una lápida en la ermita de San Roque de Zamarramala. La inscripición de la pared lleva su emotiva frase: "No conozco a nadie que habiéndose acercado a este lugar, no haya sido conquistado por esta vista sorprendente".

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
       Esta entrada se la dedico a mis amigos coleccionistas de la intrahistoria segoviana. Muchos de ellos recuperadores de imágenes de la Segovia antigua y desaparecida: Juan Francisco Sáez, Juan Pedro Velasco y Juanjo Bueno.
       Todo ello ha sido posible gracias a:
Las fotografías, objetos y papeles de mi colección de Robert Gillon junto con las de mis amigos Juan Francisco Sáez Pajares y Juan Pedro Velasco Sayago.
Jesús Unturbe, fotógrafo pictorialista segoviano por José Manuel Estebaranz. Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura. Salamanca, 2008. [Gracias a la familia de Berta Unturbe González]
El Adelantado de Segovia diario del lunes 16 de agosto de 1954. Año LIV, Número 16701.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 12 de abril de 1962. Año LXII, Número 18791.
El Adelantado de Segovia diario del lunes 19 de abril de 1968. Año LXVIII, Número 20645.
El Adelantado de Segovia diario del miércoles 26 de julio de 1972. Año LXXII, Número 21954.
El Adelantado de Segovia diario del miércoles 2 de agosto de 1972. Año LXXII, Número 21960.
El Adelantado de Segovia diario del lunes 31 de mayo de 1976. Año LXXVI, Número 23140.
Mi colección de fotos antiguas, guías y folletos de Segovia acumulados en los últimos veintiséis años.

sábado, 14 de septiembre de 2024

LA DEMOLICIÓN DEL CONVENTO DE SAN AGUSTÍN DE SEGOVIA (1909-1929)

     Continuamos con la entrada anterior sobre la iglesia de San Agustín, pero ahora cronológicamente llega la demolición de la iglesia y de la parte conventual de San Agustín, que se realizó principalmente entre 1909 y 1918. Sin embargo, ya en 1905 hubo algunos hundimientos involuntarios lo que supuso hacer una declaración de ruina por parte del arquitecto municipal Joaquín Odriozola.

      Comenzamos observando una imagen realizada por Pelayo Artigas, en 1909, desde la propia torre de San Juan de los Caballeros mostrando los derribos de las cubiertas de la iglesia y de toda la parte conventual, de modo que a la derecha se aprecia una chimenea, que muy probablemente llegaba desde la cocina del convento. En los viajes por la provincia de Segovia, organizados por profesores del Instituto y de la Universidad que residían en Segovia, entre otros Pelayo Artigas y Juan Zuloaga debieron conocerse más personalmente. Por ello, muy probablemente, empezaron una gran amistad en el viaje para ver en Ayllón el eclipse total de Sol de agosto de 1905. Eso supondría que Pelayo también conociese a Daniel Zuloaga y ambos tenían una afición común, sus conocimientos fotográficos para utilizarlos en la valoración del patrimonio cultural de Segovia.

     Continuamos con una de las fotos realizadas por Daniel Zuloaga, aunque su intención sería mostrar la iglesia de San Juan de los Caballeros como taller de trabajo y sus hornos echando humo para la elaboración de sus 'cacharros' cerámicos (funcionando desde 1908). En el fondo, a la izquierda de la iglesia, vemos que ya se han demolido al menos la cubierta del ábside de la iglesia de San Agustín, manteniéndose los ocho adornos de prisma con bola de granito, que delimitaban su perímetro entre el ábside y el crucero. Además, también han demolido la cubierta de  las celdas de los monjes y sólo se ve al final un saliente, que era la chimenea de la cocina del convento. 

     Entre 1910 y 1914 con las cubiertas eliminadas se van haciendo otras demoliciones de algunos muros. Para la obra de demolición los ingenieros del ejército hicieron, en junio de 1912, un plano de la planta del convento y de la iglesia de San Agustín. En esa planta hemos señalado, los tramos de las capillas laterales de la iglesia, en la izquierda (azul) y en la derecha (morado). La demolición se va a hacer comenzando por la nave derecha, como luego podremos comprobar.

    Sin embargo, será principalmente en 1915, cuando se hará la demolición de la portada de la iglesia. Hacia marzo de 1915 es cuando al ir haciendo la demolición de la fachada principal la escultura de San Agustín se cayó al suelo y se rompió en dos trozos, que Daniel Zuloaga captó con su cámara. Por ello, Daniel Zuloaga hizo un escrito público de queja, publicado en la sección, Tribuna Libre, titulado ¡POBRE SAN AGUSTÍN! en el periódico Diario de Avisos del 28 de mayo de 1915 que entre otras cosas decía:    

    "...El sino de este hermosísimo templo ha sido desdichado; no parece sino que alguien (como se dice) le ha echado mal de ojo; principió el derribo por la fachada principal, cuya puerta era de un barroco típico, bello y soberbio, con escudos admirables, de bien compuestos y ejecutados. En una hornacina, una estatua del Santo, decorativamente esculpida que al desmontarla la decapitaron...Suspendieron la destrucción indudablemente para que los extranjeros se enteraran del cariño que se tiene en Segovia á sus monumentos; y hace varios meses, la emprenden destruyendo, de tal manera, que la piedra tan bien labrada cae hecha harina; las ricas labores de multitud de escudos, las bolas que coronaban el edificio, que podían haberse utilizado para las balaustradas del puente del Salón, ó la plaza del Alcázar, á pesar de ser de duro granito caen despedazadas como si fueran destruidas por los famosos cañones que destruyeron la Catedral de Reims.

    Cualquier museo hubiera tenido á gala conservar esas piedras labradas como recuerdo de esta arquitectura, aunque de época reciente, interesantísima para la historia de la Arquitectura; el señor marqués de Montesa, gobernador actual de Segovia (muy distinguido amigo mío), me decía que la Comisión de Monumentos había pedido se conservara un gran escudo que aún queda por derribar [pensamos que se refiere al de la izquierda del crucero y que se puede ver actualmente]...Y hablando de la Comisión de Monumentos, siento decirlo por esta entidad la única que podía haber evitado el derribo de San Agustín, que es la culpable de ello; ni la más ligera propuesta que yo sepa ha hecho para evitar semejante vergüenza para Segovia...

    ¿A qué obedece la destrucción de sus edificios en buen estado, donde podría haberse hecho un Museo por su emplazamiento y por su gran nave?..." 

    La Comisión Provincial de Monumentos Artísticos, tenía como Presidente oficial al gobernador civil, pero el Vicepresidente, y presidente de hecho, era un miembro correspondiente de la Real Academia de la Historia y en ese momento era Carlos de Lecea y García. El secretario de la comisión, otro correspondiente, era el padre Benito de Frutos Gómez junto con otros miembros y los arquitectos municipal y provincial. Daniel Zuloaga no sabía que en 1909 Lecea había presentado su dimisión porque consideraba que todos los esfuerzos de la Comisión no eran escuchados ni atendidos. Desde 1899 el esfuerzo de la comisión fue conseguir dinero para la reparación de la torre de San Esteban y su problemática posterior con el vendaval de 1907 provocó que la restauración de la torre se dilatase en el tiempo hasta 1929. Por ello la comisión, durante los primeros diez años del siglo XX, se centró en llamar la atención de gasto público necesario para la restauración de la torre de San Esteban, del monasterio de El Parral y de la iglesia de la Veracruz, y dejó un poco al margen la iglesia del convento de San Agustín, propiedad del Ministerio de la Guerra.

     Unos días después, Daniel Zuloaga (Ceramista) escribe otro artículo SOBRE RUINAS Para 'un profano en Arte' en el Diario de Avisos del 7 de junio de 1915:

"...En primer lugar rechazo plena y virilmente la acusación de que el origen de las ruinas del templo de San Agustín, sea voluntad Soberna. Yo Republicano de corazón, no puedo ser sospechoso al afirmar que el joven soberano que supo detener a tiempo el crimen artístico que se estaba cometiendo con la restauración de la Alhambra de Granada, sea el mismo que ha dispuesto la demolición de San Agustín...

     Yo sé que al final de esta campaña de arte, sin interés personal alguno, me espera lo que a todo Redentor, el Calvario, el Gólgota, con su cruz y su corona de espinas y hasta es fácil que no me falte la lanzada de gracia de algún Longinos; pero no me importa; nada temo, antes al contrario parodiando las palabras de Isaias Jesus, de aquel hombre que se adelantó veinte siglos a su época, de aquel que fue de Bethania a Jerusalén, derramando la luz de la verdad sobre las almas, os diré a todos...el que con la mano puesta sobre su corazón, se atreva a decir que la demolición de San Agustín, no es un crimen artístico, e innecesario...que me tire la primera piedra..."

     Después de dejar caer la imagen de San Agustín podemos comprobar que en la demolición hubo poco cuidado y se dejaban caer piedras del frontispicio de la fachada, que fueron dañando la cornisa que había por debajo de la hornacina del santo. Vemos como la nave de la derecha ya se ha demolido hasta la parte superior de la ventana de una especie de desván que había junto al Coro.


     En la imagen anterior, podemos apreciar el escudo de los Agustinos culminando el frontón de la portada. En el cual hay un escudo episcopal, con sombrero de Obispo junto con un corazón atravesado por la flecha y la pluma.


     Además, hemos hecho un detalle para mostrar cómo se había cambiado la cubierta original de la nave de la izquierda de la iglesia atravesando el escudo. Posteriormente, muy probablemente por parte del Ejército, se cambió la inclinación y se realizó una especie de desván con una terraza.


     Hacia 1916 Daniel Zuloaga Boneta (1852-1921) o bien su hijo Juan, realizó al menos una fotografía, que nos muestra perfectamente cómo se fue haciendo el derrumbe. En ella podemos ver lo que sería la capilla 3 de la nave de la derecha, picados los correspondientes contrafuertes, junto con el arco 2, con menos altura, para la situación del suelo del Coro.


     Podemos apreciar que ya está eliminada la portada de la iglesia, y observamos justo al lado, la nave de la Capilla de La Concepción apreciando la espadaña por encima de la puerta de la calle de San Agustín, que estaba en frente a la casa del Hidalgo (hoy Museo Rodera Robles). Lo que fue la nave principal de la iglesia de San Agustín se usaba de almacén acumulador de los escombros de piedras para irlos retirando con carros y tartanas.

      En 1917 podemos ver, mientras se está construyendo el teatro Juan Bravo, al fondo la nave principal de la iglesia de San Agustín, en la cual apreciamos completos los tramos 4 y 5 aunque ya no hay cubierta, se distingue el arco apuntado de la nave principal. En cambio, los tramos 1, 2 y 3 ya están demolidos e incluso quedando sólo los arcos de la nave izquierda y de la derecha de las capillas.


      Además, vemos que Daniel Zuloaga, en su taller de la iglesia de San Juan de los Caballeros, ya había tenido el accidental derribo de la cubierta de la torre de la iglesia. Poco después, podemos ver una panorámica desde las lomas por encima del convento de San Vicente con dos arcos apuntados y observamos toda la muralla por debajo de la huerta y del paseo del Obispo. En la imagen comprobamos la imponente monumentalidad del convento de San Agustín respecto al convento de Santa Cruz.


      Es en ese momento cuando consideramos que realizará en el segundo semestre de 1917 varias fotografías desde la calle de San Agustín. En ellas Daniel mostrará cómo van quedando los arcos de la nave principal y los arcos apuntados de la bóveda del crucero. En la primera hemos señalado en morado los arcos 4 y 5 de la nave de la derecha con la nave principal, y apreciamos perfectamente cómo se mantienen todavía los arcos de medio punto 1 y 2 un poco por encima del muro de la nave, que se utiliza del cierre del solar. Todavía está el arco apuntado de la nave principal de la bóveda del crucero y el arco de la izquierda.


     Vemos que se han plantado los árboles centenarios actuales para conformar el jardín de la plazuela de San Agustín y hay una loma hacia la calle de la Parra, que también sería de arena. El mirador actual con la barandilla todavía no se realizaría hasta los años 40.


     Según va transcurriendo el verano Daniel debió hacer una tercera instantánea, con la cual realizó la siguiente acuarela (expuesta en el Museo Zuloaga de Segovia). Ya está eliminado el arco apuntado de la bóveda del crucero, pero no han desmochado todavía todo el muro lateral derecho, donde se ven bien los ojos de la ventana gótica.


      Poco después se va desmochando, respetando el escudo de la izquierda que había pedido la Comisión de Monumentos, pero justo hasta el borde superior. En la parte derecha se ha desmochado todo el muro del crucero, que es lo que queda actualmente.


     Sobre el plano del Archivo Militar de Ávila, hemos hecho una hipótesis de cómo estaba el derrumbe a finales de 1917 teniendo en cuenta todas las imágenes conseguidas.


      Poco después, el paisajista Emilio García Martínez (1880-1972) firmó su cuadro en 1918 que estaría realizado desde la torre de San Juan de los Caballeros, con una iconografía totalmente similar a la foto anterior de Pelayo Artigas.


     Pensamos que en 1919 ya no quedaba ningún arco de las tres naves y el solar se ha limpiado, pero hacia 1920 comprobamos que el muro externo de la iglesia se aprovechaba de cierre del solar y es utilizado por el Ministerio de la Guerra. En la parte interior derecha se hace una especie de almacén que aprovecharían de algún modo (el Gobierno Militar de Segovia se encontraba muy cerca, en la casa del Conde de Alpuente, en el Nº1 de la plaza de su mismo nombre). Al fondo observamos como el muro de la parte derecha del crucero tiene hecho el desmochado como se puede ver en la actualidad en lo que es el Monumento de los Caídos.


      Durante toda la década de 1920 se mantendrá el solar triangular de lo que que era una parte de la plazuela de san Agustín, hasta la calle de San Agustín. En la imagen vemos que como había hierba se utilizaba de secadero de ropas.

       Sobre la planta del archivo militar de Ávila hemos hecho la hipótesis de cómo sería el solar del convento y en particular limpiado el solar que correspondía a la monumental iglesia.


    Durante toda la década de 1920 se mantendría en manos del Ministerio de la Guerra. Hacia 1925 desde las lomas del cementerioa Otto Wunderlich (1886-1975) hizo una fotografía. De esa imagen hemos extraído un detalle de cómo se veían entonces todas la ruinas. En primer plano se puede ver la casa del marqués de Lozoya.


     A finales del verano de 1929 Robert Gillon (1884-1972) hizo la siguiente fotografía de cómo quedaban los restos de la iglesia del convento de San Agustín definitivamente. Tan sólo quedaba el gran escudo del fundador Antonio de Guevara en el muro de la izquierda del crucero, que actualmente se puede ver. En el muro de la derecha del crucero todo se desmochó y se dejó parte del arco 5 como se puede apreciar actualmente.


     En 1929 el Ministerio de la Guerra cede el solar de lo que fue el convento de San Agustín al Ministerio de Hacienda. El Ayuntamiento de Segovia presentó varios usos para poder hacer la petición del solar. En 1930 planteó la posibilidad de la creación de un mercado municipal, en la zona de lo que fue la iglesia, dentro de la zona amurallada.

       Hacia el final del verano de 1932 el Ayuntamiento conseguirá el solar correspondiente a la iglesia y lo unirá al solar triangular, de propiedad municipal, y el resto se mantendría en propiedad del Ministerio de Hacienda. De nuevo en las sesiones municipales se hicieron nuevas propuestas. En 1935 se planteó la posibilidad de hacer un edificio de nueva planta para la casa cuartel de la Guardia Civil, que se encontraba en la Casa de la Química y otros pequeños cuarteles entre el caserío de la ciudad, pero no llegó a término. Como bien sabemos todos los segovianos será en 1942 cuando Francisco Fernández-Vega hizo el proyecto del Hospital Policlínico mediante la Obra Social 18 de Julio y se mantiene en la actualidad.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
      Esta entrada se la dedico a todos los que jugábamos en esas ruinas viviendo en los bloques del Taray, en especial a los ya desaparecidos Alberto y Mariano. Además, a mis amigos coleccionistas y recuperadores de imágenes de la Segovia antigua y desaparecida Juan Fran Sáez, Juan Pedro Velasco, Juanjo Bueno y Aku Estebaranz.
       Todo ello ha sido posible gracias a:
La fotografía de Pelayo Artigas Corominas del Archivo Zuloaga del Museo de Segovia con fecha de 1909.
Las fotografías sobre las ruinas del convento de San Agustín realizadas por Daniel Zuloaga (1852-1921) o su hijo Juan del Archivo Zuloaga del Museo de Segovia. Todas las anteriores gracias a la intensa búsqueda y amabilidad de la bibliotearia del Museo, Belén.
La acuarela de Daniel Zuloaga sobre las ruinas del convento de San Agustín expuesta en el Museo Zuloaga.
El cuadro de Emilio García Martínez (1880-1972) cuya imagen me facilitó Juan Manuel Santamaría.
Las fotos de autores desconocidos de la colección de Juan Francisco Sáez Pajares.
La foto de The Conway Library, London.
Los Unturbe, fotógrafos de Segovia por Acu Estebaranz. Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura. Valladolid, 2000. [Gracias a la familia de Berta Unturbe González]
Diario de Avisos periódico del miércoles 27 de septiembre de 1905. Año VII, NÚM. 2288.
Diario de Avisos periódico del lunes 25 de enero de 1908. Año X, NÚM. 2930.
Diario de Avisos periódico del miércoles 26 de mayo de 1915. Año XVII, NÚM. 4945.
Diario de Avisos periódico del lunes 7 de junio de 1915. Año XVII, NÚM. 4954.
El Adelantado de Segovia diario del miércoles 18 de agosto de 1909. Año X, NÚM. 1771.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 11 de marzo de 1909. Año XV, NÚM. 3750.
El Adelantado de Segovia diario del viernes 11 de noviembre de 1927. Año XXVII, NÚM. 5855.
El Adelantado de Segovia diario del sábado 15 de noviembre de 1930. Año XXX, NÚM. 7653.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 11 de febrero de 1932. Año XXXII, NÚM. 8027.
El Adelantado de Segovia diario del sábado 20 de julio de 1935. Año XXXV, NÚM. 9825.
El Convento de San Agustín de Segovia por María Jesús Callejo Delgado en la revista Ciudad de Dios: Revista agustiniana, Vol. 222, Nº2, 2009
Segovia y la Artillería (II) por Diego Quirós Montero en El Adelantado de Segovia, periódico del domingo 25 de mayo de 2014. Año CXII, Número 35950. 
Del Claustro al Estado: El patrimonio desamortizado al convento San Agustín de Segovia (1555-1835) por Ismael Arevalillo García, OSA. De Arh. Ag. 105 (2021) pp.105-120
Mi colección de fotos antiguas, guías y folletos de Segovia acumulados en los últimos veintiséis años.