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martes, 9 de junio de 2026

Bar NORTE de Segovia, sus orígenes (1905-1920)

       Este estudio histórico surgió al hacer una búsqueda cerrada y encontrarme una primera sorpresa que me llevaba a 1933, de modo que cuando quise ir más allá me llevé una sorpresa todavía mayor, porque llegaba documentalmente hasta al menos 1905. Por ello el Bar Norte es el más antiguo de los barrios de Segovia manteniéndose en el mismo lugar, la confluencia del paseo del Conde de Sepúlveda (antiguo Camino Nuevo) y la calle de José Zorrilla (antigua calle del Mercado). Y es que tenemos un establecimiento con más de 120 años de historia que vamos a mostrar, utilizando documentación fotográfica y de archivo, pero aprovechando nuevas tecnologías e inteligencia artificial adecuadamente.

      Los comienzos del Bar Norte nos sitúan en la antigua calle del Mercado, que era muy diferente a la actualidad como podemos comprobar en una imagen de principios del siglo XX. La foto se tomó al bajar las escaleras de la ermita del Cristo. La actual alineación de la calle de José Zorrilla con edificios de 4 o 5 plantas es de hace sólo unos sesenta y cinco años. Sin embargo, ya podemos ver a la izquierda el establecimiento de vinos que tiempo después tomaría el nombre del Bar del Norte. 

      Ahora bien, para situarnos, es bueno aclarar cómo era la zona con un detalle de un plano de principios del siglo XX. El arquitecto municipal, Joaquín de Odriozola Grimaud (1844-1913) nos muestra en su plano cómo había alrededor de la ermita del Cristo, grandes tierras de cultivo, junto con los terrenos de Las Lastras, pero en el detalle de la zona no mostramos la parte entre el puente de Valdevilla y los alrededores del polígono de Baterías con el transcurso del río Clamores.

      Es muy difícil conseguir imágenes anteriores a 1920 de la zona del Cristo del Mercado excepto alguna relacionada con la Puerta de Madrid o la ermita del Cristo. En particular, queremos mostrar cómo era la zona de los altos números pares de la calle de José Zorrilla, circa 1909, en una excursión a pie de los cadetes de la Academia de Artillería junto con su banda, realizada por el fotógrafo segoviano Julio Duque. Hemos señalado en un recuadro el edificio de la taberna que vemos en la imagen panorámica de José Zorrilla. Podemos ver, en la parte inferior de la izquierda, el sistema de los badenes de piedras rodadas para que corriese el agua de las calles y carreteras, porque entonces no había sistema de alcantarillado. Además, algo significativo en la imagen es cómo hasta los niños van con la cabeza cubierta con sombreros o gorras.

      Sin embargo, localizado el proyecto de reforma del edificio de 1921 que firmó Benito de Castro y analizando profundamente el uso de colores en los alzados y las plantas, que ya conocíamos por otros proyectos vistos, hemos hecho unas hipotéticas imágenes de cómo era el edificio de la taberna. Una primera para mostrar la fachada del edificio hacia José Zorrilla, con los cuatro balcones, una puerta para la entrada a las plantas superiores de las viviendas y otra puerta para el establecimiento de vinos. 

      Una segunda con el interior de las plantas con la distribución de los espacios en casas extramuros de principios del siglo XX .

     
      En la recreación hipotética de cómo sería la entrada a la taberna hemos utilizado otras imágenes de la época, en las que simplemente se pintaba el cartel de Vinos y sabemos, que no era habitual, a principios del siglo XX, poner nombres propios a las tabernas, excepto en algún restaurante o taberna de la plaza Mayor que yo haya visto.


    De nuevo con una imagen de Julio Duque, circa 1910, podemos comprobar que para identificar las tabernas, simplemente se pintaba el cartel de Vinos. Sin embargo, nos resulta imposible identificar la calle de la ciudad, pero nos permite saber cómo eran las calles de la ciudad hace más de 115 años. La foto se hace para seis cadetes de la Academia, de los cuales cinco están comiendo melones y tienen a mano su fusil Mauser reglamentario. Otra vez comprobamos como se hacía una caída a la calle con cantos rodados para absorber lo máximo posible el agua y no se acumulase en los bajos de las fachadas. 
 
    Para demostrar que no era habitual poner nombres propios a las tabernas y que en la contribución Industrial estaban clasificadas como Vinos al por menor, podemos ver que en la propia calle de Juan Bravo tampoco había nombre para la taberna que sustituyo a la imprenta de Ondero. Para ello utilizamos una foto que hizo el profesor de matemáticas del Instituto, Pelayo Artigas Corominas, que amablemente nos facilitó el amigo coleccionista Juan Francisco Sáez en la exposición que hicimos en el Instituto Andrés Laguna, hace dos años.


    Como decíamos disponemos de muy pocas fotografías antiguas de la zona del Cristo, excepto de su ermita o como comprobamos al revisar el Archivo Zuloaga para nuestro estudio del convento de San Agustín alguna foto de Zuloaga circa 1910. El ceramista Daniel Zuloaga Boneta (1852-1921) hizo muchas fotografías sobre cultura popular para luego hacer sus dibujos artísticos en sus 'cacharros' cerámicos. En este caso tomó el fielato del Mercado hacia la zona de la carretera de Villacastín que estaba frente a la taberna de vinos, como hemos señalado en el plano de Odriozola. Este fielato según se ve en la imagen unos treinta años después, había sido acondicionado en 1879-1880, por el arquitecto municipal Odriozola y se construiría hacia 1830.


     Ahora, nos vamos a centrar en las personas que gestionaron el establecimiento de Vinos frente al fielato del Mercado. Aunque ya vivía en el edificio del número 160 de José Zorrilla desde al menos 1901 sabemos por la Contribución Industrial, que el dueño al menos desde 1905, es Eugenio Crespo García que además era capataz de maniobras en la estación del tren. A finales de octubre de 1907 Eugenio tuvo un accidente trabajando en los muelles de la estación, a trescientos metros de su vivienda.


      Eugenio Crespo se mantendrá con el establecimiento de vinos sólo hasta 1910. También su hermano menor Santiago en 1903 tenía varias tabernas, una en el Nº 156 de José Zorrilla (que poco después deja) y otra intramuros, en la plazuela del Potro 5. Muy probablemente con casi 50 años Eugenio dejó la taberna y el trabajo de capataz en la estación del tren y se fue a vivir a la calle de Miraflores probablemente afectado por su accidente.

     El dueño de la taberna entre 1910 y 1920 fue Mariano de Pablos Pascual (Segovia, 1876-1933) y como era habitual, vive en una de las plantas superiores junto con su esposa Gregoria y sus tres hijos. Sin embargo, aunque pudiese comenzar como gestor de la taberna Mariano de Pablos trabajaba como Auxiliar recaudador de Impuestos para la Tesorería de Hacienda, primero en la provincia y después en la capital. En el establecimiento de vinos muy probablemente tendría un jornalero encargado de la taberna, que por la Contribución Industrial podría ser una persona llamada Mariano Martín. 

      En 1917 es uno de los firmantes, junto con Mariano Martín,  del escrito al Ayuntamiento de Segovia sobre la anunciada subida de impuestos de todos los vendedores de vinos de Segovia capital ya fuese en tabernas o en tiendas de comestibles (contabilizo al menos seis en la calle de José Zorrilla). Pero durante 1920 y siendo, muy probablemente, el propietario del edificio vemos que se vende el mobiliario de la taberna. En el periódico La Tierra de Segovia de diciembre de 1920 aparece un anuncio para la venta de los enseres, porque muy poco después el edificio tendrá un nuevo propietario. Mariano de Pablos se irá a vivir con su familia a la calle del Coronel Ramón Rexach.


     En 1921 el propietario del edificio será Ciriaco López Encinas, consuegro del propietario del ventorro de Jauja, y ya corresponde a la segunda parte de nuestro estudio.

Continuará
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       Esta entrada se la dedico a mi amigo 'recuperador' de imágenes antiguas de Segovia, Juanfran y a dos alumnas del Instituto que tienen que ver con este Bar.
        Todo ha sido posible gracias a:
Las fotos antiguas facilitadas amablemente por el amigo Juan Francisco Sáez Pajares. 
Diversos Padrones de Habitantes de 1915, 1920 del Archivo Municipal de Segovia.
La fotografía de Daniel Zuloaga del Archivo Zuloaga del Museo de Segovia. Gracias a la intensa búsqueda y amabilidad de la bibliotecaria del Museo, Belén.
Diario de Avisos periódico del jueves 31 de octubre de 1907. Año IX, NÚM. 2858.
Diario de Avisos periódico del jueves 15 de octubre de 1914. Año XVI, NÚM. 4754.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 12 de abril de 1917. Año XVII, NÚM. 4354.
El Adelantado de Segovia diario del jueves 11 de marzo de 1909. Año XV, NÚM. 3750.
La Tierra de Segovia diario del sábado 25 de diciembre de 1920. Año II, NÚM. 474.
Todos los anteriores de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica del Ministerio de Cultura.
Antología de Vicente Fernández Berzal. Prólogo y selección de José Montera Padilla. Publicaciones de la Academia de Historia y Arte de San Quirce. Imprenta El Adelantado. Segovia, 1974.
El plano del arquitecto municipal de Segovia de 1870 a 1913, Joaquín Odriozola Grimaud, de 1901 cuyo dibujo a mano original se puede ver en el Archivo Municipal de Segovia.
Las calles de Segovia, noticias, tradiciones y curiosidades de Mariano Sáez y Romero [1918]. Edición facsímil en offset por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia. Segovia, 1978.
Arquitectura y Urbanismo en la ciudad de Segovia (1750-1950) de Miguel Ángel Chaves Martín. Editado por la Cámara de la Propiedad Urbana de Segovia. Segovia, 1988.
Segovia en la fotografía del siglo XIX. Colección Juan Francisco Sáez. Ricardo González. Editado por Doblón. Salamanca 1997.
El apoyo a la divulgación sobre Segovia y continuo aliento por parte del Archivo Municipal de Segovia para disfrutar de la Segovia que nosotros no conocimos.
Mi colección de fotos antiguas y planos de Segovia, recopiladas en los últimos veinticinco años

miércoles, 25 de agosto de 2021

LA CALLE SOLANA/RESOLANA DE SEGOVIA (1820-1935)

      Al realizar nuestro estudio sobre las bóvedas de la calle San Juan pudimos comprobar, con los planos realizados por el arquitecto Odriozola, cómo sin detallarlo aparecía la calle Resolana, pero después, descubrimos que en el siglo XIX realmente se llamaba Solana. Esta calle de la ciudad empezaba desde la calle San Juan Nº 1 y luego continuaba con unas escaleritas de forma paralela al paseo de Santa Lucía de modo que tan sólo tenía cinco casas en los números pares. Estas casas se mantuvieron prácticamente igual hasta 1950, después con ligeras transformaciones y la desaparición de la mayoría, excepto dos, al realizarse en 1969 el paseo de Santo Domingo de Guzmán.

     La imagen más antigua, que nosotros conozcamos, en la que se puede ver la calle Solana es el grabado de Laborde publicado en 1820.

     Sin embargo, en ese grabado no llegamos a apreciar bien que hay entre las casas de la calle y su acceso a la plazuela de la Resolana. Parece que podría ser roca y no se distingue muro de cierre, pero sí aparece muro en el grabado circa 1837 y ahora parece que han eliminado parte de la roca.


      Pasados los años y no siendo un grabado, que suele tener parte real y parte imaginada, cuando José María Avrial y Flores (1807-1891) hace los dibujos para ilustrar su Segovia Pintoresca muestra muchos más detalles de la realidad y ya podemos ver claramente el muro de la calle. Ésta a su vez tiene el muro de cerramiento de las huertas con algún árbol, que corresponderían a traseras de casas de la calle de Gascos.


      Sin embargo, con la aparición de la fotografía ya vamos a tener una mejor visión de la realidad. En la foto de Eugène Sevaistre, realizada en 1857 podemos comprobar todo el muro de cierre de la calle y cómo se han realizado unas bancadas para la plantación de los árboles, que lo más probable es que fueran frutales.


      Cuando Martín Rico y Ortega (1833-1908) hace sus acuarelas sobre Segovia poco antes de irse a París, nos muestra una Segovia antigua con un gran colorido. Hemos utilizado un detalle de una de sus obras en la cual nos muestra perfectamente las casas de la calle Solana y las escaleras de acceso, aunque parece que no quiere detallar el muro de cierre con las huertas.


     Utilizando un detalle del plano de 1874 de Odriozola para el Proyecto de afirmado de la calle San Juan y plazuela de San Pablo podemos ver dibujadas las escaleras que tenía la calle para salvar el desnivel que había entre el paseo de Santa Lucía y la propia calle Solana. Además, nos dibuja hasta donde llegaban las únicas cinco casas que tenía en los números pares que se juntaban con la casa del Nº 1 de la calle San Juan y cómo están protegidas con un pretil. 


      En la fotografía de Juan Moya, que datamos en 1901, podemos ver mejor que la calle Solana que llegaba hasta la plazuela de Resolana, en cuanto acababa la casa del Nº 10, era una cuesta empedrada que tenía la pared de la huerta como cierre.


     Ahora, se intuye bien el pretil del Paseo de Santa Lucía para que no tuviese problemas con el desnivel de la propia calle. Además, comprobamos esas bancadas de la huerta, con su puerta de acceso, donde vemos el alto árbol que tanto sobresale en la vista panorámica.

       Respecto a la situación global de la calle en el plano de Odriozola de 1901 podemos ver bien lo que era la calle Solana, señalada en rojo y cómo llegaba a la plazuela de Resolana, señalada en naranja. E incluso nos indica una mina de arena en el talud del paseo de Santa Lucía y el arroyo Alamillos que cruzaba la alamedilla del conejo y pasaba por debajo de la carretera de Boceguillas.


     Poco después, podemos verlo mejor en la foto de Alois Beer tomada desde la carretera de Boceguillas donde ya se han instalado varios postes para la red de luz eléctrica.

     
     Pasados unos años tenemos una perspectiva similar a la de Beer tomada desde la carretera de Boceguillas, un poco más cerca del Acueducto, por Gillon realizada en 1912. Entonces parece que reforzaron el talud de la carretera de Segovia a Arévalo, según la denominaba Obras Públicas. Además, ahora todos los árboles no nos dejan ver el muro de cerramiento de la huerta o bien que ya no estaba.


      Todo lo anterior lo describía Mariano Sáez y Romero (1867-1939) en su libro de Las Calles de Segovia publicado en 1918. En ese momento ya oficialmente es la calle Resolana:

         "RESOLANA.- Va desde la calle de San Juan a la plazuela de la Resolana.
       De ésta toma el nombre, pues de otro modo sería una paradoja llamar 'resolana' a una calle sombría y al norte, empotrada entre el pretil de la carretera que allí comienza en dirección a Arévalo y las pocas casas que tienen sol, pero a la puerta opuesta, la que mira a la calle de Gascos y caminos que salen del Azoguejo.
      Se llega a la calle por unas escaleras y la vía no tiene más servicio que el de los vecinos de las cuatro o cinco viviendas que hay en ella"

      En abril de 1922 el industrial y concejal Carlos Tablada Maeso (1875-1932) hermano de Lope  y cuñado de Tirso Unturbe, compra un terreno al Ayuntamiento que estaba junto a otro terreno de su propiedad (suponemos que era toda la huerta) y encarga un proyecto de cerramiento de todo el terreno al arquitecto municipal, interino, Benito de Castro. El terreno comprado, de casi 1000 metros cuadrados, era básicamente el trozo de la calle Resolana junto con el terraplén, poco después de acabar las cinco casas y poco antes de terminar en la plazuela de la Resolana.


       El proyecto nos indica cómo plantea el cierre hasta un metro de la cuneta de la carretera de Segovia a Arévalo de forma paralela y por error consta el antiguo, calle de la Solana, pero el oficial entonces era Resolana. Comprobamos según ese plano de 1922 que había varios contrafuertes para apoyar el pretil de la carretera y que no se eliminaron, ni cambiaron, en la realización del paseo de Santo Domingo de Guzmán de 1969 porque actualmente se pueden ver.

     Sin embargo, fotografías posteriores nos indican que no se llegó a hacer el cierre con una verja según el proyecto de 1922, ni esa especie de cobertizo-garaje que se muestra a la izquierda. En cambio, sí nos indica cómo terminaba con respecto a la casa del Nº 10 de la calle Resolana y cómo han hecho bancadas en el terraplén para fijar bien el terreno con arbustos.


     El planteamiento de Carlos Tablada era la construcción de un gran edificio que fuera la vivienda para toda la familia, su esposa Eutiquia y sus cinco hijos. Por ello, con fecha 15 de noviembre de 1930, solicita al Ayuntamiento el Levantamiento de edificio de nueva planta con proyecto de F. Javier Cabello Dodero que se aprobará por sesión ordinaria del 26 de noviembre de 1930. Este hotel, como consta en el proyecto, se terminaría a finales de 1931 o principios de 1932, y tenía una pasarela desde su entrada principal por la carretera de Arévalo al gran edificio, pero su propietario apenas lo pudo disfrutar terminado, ya que falleció el 26 de abril de 1932.
      

       Por tanto, antes de la guerra de 1936, la calle Resolana prácticamente sólo ocupaba las cinco casas de los números pares y el muro que hemos marcado en la foto de 1934 se juntaba con una de las casas de la plaza de Resolana como actualmente. Entre 1940 y 1952 hubo algunas transformaciones en las casas de la calle Resolana para salvar las escaleras de acceso a la calle. En particular, en los números 6 y 8 hicieron unas rampas para acceder directamente desde la cuesta de Santa Lucía, como se decía popularmente, a los edificios como ya mostramos con el edificio de la Hostería Turé


     Para finalizar, como ya aclaramos al desaparecer la cuesta de Santa Lucía y realizar el paseo de Santo Domingo de Guzmán provocó que desaparecieran por expropiación los números 2 y 4 y el antiguo edificio del número 6 se quedase por debajo del nivel que vemos en la foto anterior. Por eso cegaron ese acceso y con el nuevo edificio que se hizo en la década de 2000 se mantiene el murete con verja de Obras Públicas y consecuentemente un trozo con escaleras de lo que fue la calle de Solana/Resolana.
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       Esta entrada se la dedico a todos los interesados por la evolución del urbanismo segoviano, pero en particular a Juan José Bueno por los buenos ratos comentando sobre imágenes antiguas decisivas para los estudios.
       Todo ello ha sido posible gracias a:
Proyecto de afirmado de la Plazuela de San Pablo y Calle de San Juan 1874 de Joaquín Odriozola Grimaud.
Proyecto por petición de Carlos Tablada para cerrar un terreno que le fué concedido en la calle de la Solana 1922 de Benito de Castro Rueda.
Proyecto de levantamiento de edificio de nueva planta por parte de Carlos Tablada Maeso 1930 de Francisco Javier Cabello Dodero.
Mapa del arquitecto municipal Joaquín de Odriozola Grimaud de 1901.
    Todos los anteriores del Archivo Municipal de Segovia.
Las fotos facilitadas amablemente por Juan José Bueno de su gran colección.
La foto facilitada por Blanca Pérez de su archivo familiar.
La foto de la acuarela de Martín Rico Ortega del Museo del Prado facilitada por Alfonso Ceballos.
Voyage pittoresque et historique de L'Espagne par Alexandre de Laborde. Tome Second, Seconde Partie. A Paris de l'imprimerie de P. Didot L'Ainé. MDCCCXX de la Biblioteca Nacional de España.
Segovia Pintoresca por José María Avrial Flores. Coordinación y notas por José Miguel Merino de Cáceres. Edición realizada por la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce con la colaboración de la Junta de Castilla y León, Diputación provincial de Segovia y Plan de Excelencia Turística del Ayuntamiento de Segovia. Segovia, 2002.
Segovia Pintoresca por José María Avrial Flores en Estudios Segovianos, Tomo V, Números 13-14, Instituto Diego de Colmenares [Edición coordinada por el Marqués de Lozoya]. Segovia, 1953.
Las calles de Segovia, noticias, tradiciones y curiosidades de Mariano Sáez y Romero. Edición facsímil en offset por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia. Segovia, 1978.
"Como una coqueta con un velo", Segovia hace 100 años. Editado por el Ayuntamiento de Segovia y el Instituto Histórico Austriaco. Madrid, 2004.
Censo electoral para la provincia de Segovia de 1924 de la Biblioteca Digital de Castilla y León.
Todos los apoyos para la divulgación de la Segovia antigua de Isabel y Rafa del Archivo Municipal de Segovia.
Mi colección de fotos antiguas y fotos de grabados de Segovia recopilada en los últimos veintitrés años.

sábado, 26 de diciembre de 2020

EL GRAN INCENDIO DE SEGOVIA DE 1920 Y SUS CONSECUENCIAS (1917-1936)

      Hoy 26 de diciembre de 2020 se cumplen cien años del incendio de 1920 que provocó una gran transformación en la ciudad en varios lugares, en la muralla, la panorámica del Paseo del Salón o en la plaza Mayor, como vamos a mostrar. Después de conseguir nuevas fotografías con su adecuada datación y nuevos datos del gran incendio, rememoramos su centenario en este desgraciado año de pandemia. Entre 1921 y 1936 se realizaron grandes cambios y acabados todos ellos, en los primeros años de  nuestra guerra civil, son los que se mantienen en la actualidad.

      Por el paseo del Salón se mantenía una parte de la casa noble de época renacentista, que el marqués de Lozoya en 1921 denomina de Pedro de Segovia, junto al cubo de la muralla que designamos como 1. A continuación toda la parte trasera que correspondía a la casa de Juan Bravo Nº 2, en la cual estaba la oficina central de Telégrafos y Teléfonos, los salones del Círculo de la Unión Mercantil e Industrial, la sucursal del Banco Castellano, desde junio de 1920 sustituyendo al antiguo café restaurant El Suizo y varias viviendas en la tercera planta. En el edificio residían la viuda y propietaria del edificio, Adela Chauvín Strudwick con su hijo Francisco, su hija Julia y su yerno Victoriano Villoslada Neira junto con sus hijos. Entre el cubo 2 y el cubo 3 vemos la gran galería acristalada realizada en 1912 por Benito de Castro Rueda para el casino de La Unión.

      La casa noble de Pedro de Segovia mantenía, la fachada, un patio renacentista y como podemos comprobar en la parte del Salón dos balcones que intuimos con arcos conopiales en origen, sobre una planta con matacán y una balconada típica de secadero de pieles del siglo XVI. Sobre el cubo 1 un balcón acristalado, típico de los primeros años del siglo XX y encima una especie de caseta de vigilancia. Ambos edificios por delante tenían una única fachada noble renacentista y hacia el Salón esta parte estaba justo detrás de las casas de plaza del Corpus Nº 3 que hacía un saliente con respecto a la casa noble.

       Gracias a una panorámica de Otto Wunderlich, muy probablemente tomada en el verano de 1920, podemos comprobar cómo se mantenían los edificios que conformaban parte de la muralla de la ciudad.


      Sin embargo, pasado el día de Navidad, el domingo 26 de diciembre de 1920 hacia las seis de la tarde desde un cuarto para la leña de la central de Telégrafos salta una chispa y rápidamente provocó un enorme incendio que se extendió por todo el edificio. A las pocas horas del comienzo del incendio Segovia se quedaba incomunicada por Telégrafo y por Teléfono. Aunque los bomberos de Segovia acudieron rápidamente y además tuvieron la ayuda de las bombas del Regimiento de Posición de la Casa Grande y de la Academia de Artillería, por el viento huracanado que había, toda la casa renacentista se destruyó por el interior. La fachada en la calle Juan Bravo Nº 2 se mantenía firme, pero también se incendiaron totalmente la casa donde tenía su peluquería Román Santamaría y a continuación se vio muy afectada la casa donde se encontraba una farmacia.


      Pero en la parte del Salón el derrumbamiento de las plantas segunda y tercera hizo que la fachada, cediese provocando un derrumbe de modo que gran parte cayó sobre el quiosco de música, que estaba justo debajo, provocando un fallecido que se encontraba en el interior del quiosco.


       Además, el mal tiempo con aire huracanado provocó que las vigas de madera volaran y que una de ellas a modo de un fósforo gigante entrase en el chapitel de la iglesia de San Miguel quemando sus vigas, fundiéndose las campanas y provocó que se destruyese totalmente. A su vez alguna otra viga cayó en la parte de la bóveda por lo leído en los periódicos de la época y también afectó mucho a la cubierta. Así lo podemos comprobar con un detalle de una panorámica que José Regueira realizó en 1921, donde marcamos como referencias la espadaña del convento del Corpus y los tres cubos.


       Durante todo el año de 1921 al comprobar que las estructuras de los dos edificios entre los cubos 1 y 2 estaban afectadas totalmente, se tuvieron que hacer grandes demoliciones. De modo que podemos apreciar que la parte antigua de la casa de Pedro de Segovia por la parte del Salón se había mantenido firme, como vemos en la foto anterior, pero estaba muy afectada por toda la parte interior. Análogamente quedó destruida casi toda la fachada con los nueve balcones por planta realizada por Joaquín Odriozola en 1900, excepto la parte junto al cubo 2. A lo largo de 1921 después de las demoliciones y limpiezas de los terrenos se vendieron mediante subasta dos grandes solares, uno lo compró el Banco Castellano que debía poseer parte del bajo y el otro el casino de La Unión (materializado éste último el 31 de enero de 1922).

    Hacia finales del verano de 1922 podemos comprobar muchas consecuencias del incendio. Muy probablemente durante 1921 se hizo una cubierta sencilla de la torre de San Miguel y repararon los problemas que se habían causado en las cubiertas de la nave de la iglesia. Pero con vista al Salón vemos un tremendo panorama, con todo el derrumbe casi terminado, excepto las dos casas de plaza del Corpus de la peluquería y la farmacia. Para los escombros de los derrumbes se utilizó el propio talud del paseo del Salón como se aprecia por el movimiento de arenas. 


      Aunque la imagen procede de una fototipia y no es muy nítida, es suficientemente aclaratoria. Como vemos el cubo 1 está desmochado hasta la altura algo por encima de la valla del convento del Corpus, ya no hay ningún resto de la fachada antigua de la casa de Pedro de Segovia y las tres plantas con 9 balcones cada una, de la casa de Adela Chauvín tampoco. Justo a la izquierda del cubo 2 quizás se intuye una construcción con mayor altura que el cubo, de modo que podría estar ya realizándose el nuevo edificio propiedad del Banco Castellano. 

       Con un detalle de una imagen procedente de un archivo alemán podemos comprobar cómo se está ya realizando el edificio del Banco Castellano que da al paseo del Salón y que datamos en 1924. No sabemos quién proyectó ese edificio modernista porque no consta en ningún documento del Archivo Municipal de Segovia. Ahora bien, sí sabemos que Manuel Cuadrillero Sáez ya desde 1919 trabajaba intensamente como arquitecto para el Banco Castellano para la remodelación de su edificio de Valladolid y muy probablemente para reformas en sucursales del banco en otras capitales castellanas.


      Al igual que la foto de Regueira la imagen está tomada desde los altos de la iglesia de San Millán viéndose las cubiertas de las mismas casas. Podemos comprobar como el edificio del Banco Castellano excede dos plantas y el bajo cubierta con respecto a la altura del cubo 2. Según El Adelantado de Segovia a finales de mayo de 1925 se anuncia la inauguración del nuevo edificio del Banco Castellano en la calle Juan Bravo Nº 2.

      Por otra parte con el aire huracanado y las vigas sobrevolando provocó que muchas de las siete casas con asignación del Nº 23 al Nº 29 de la plaza de la Constitución que estaban adosadas a la iglesia de San Miguel se vieran afectadas. El día del incendio provocó que todos los vecinos de esas casas fueran desalojados y se acumularon muchas de sus pertenencias en la elipse de la plaza provocando pillajes. Analizadas todas las casas provocó que finalmente se demoliesen casi todas entre 1921 y 1922, excepto tres de ellas como podemos ver en la foto de Wunderlich en 1925 con los solares limpios. Todo ello provocaría que el arquitecto municipal, Manuel Pagola, en septiembre de 1931 realizase un "proyecto de construcción de un edificio destinado a comercios en planta baja y sótanos, y a viviendas en las otras dos plantas, en el solar situado en la plaza mayor contiguo a la iglesia de San Miguel".  


     Entre 1923 y 1929 en el solar de la propiedad del casino de La Unión en la plaza del Corpus se organizaron todos los años bailes 'al aire libre' durante los felices años veinte. Además, como hemos comprobado se alquilaba por los anuncios vistos del presidente de la sociedad Antonio Herrero. En una imagen aérea de noviembre de 1925 podemos comprobar claramente el hueco del solar limpiado.

 
       Ya inaugurado el edificio del Banco Castellano podemos ver en el balcón central principal el cartel de BANCO CASTELLANO y en el portal de la derecha el de SUCURSAL. En cambio, en el portal de la izquierda estaba el acceso a las viviendas y la oficina central de la Compañía Telefónica Nacional de España.

   
       En las panorámicas desde La Piedad en los primeros años de la República todo se mantenía similar. Ahora, podemos seguir viendo el desmochado del cubo 1, pero parece que todavía un poco por debajo de la valla del convento del Corpus.


      Pasados dos años tenemos otra imagen que nos muestra nítidamente el solar vacío que ya no era propiedad del casino de La Unión.


     Habiendo cambiado la propiedad del solar Francisco Gálvez Alcaraz promueve un proyecto de edificio al arquitecto 'futurista' Casto Fernández-Shaw e Iturralde en julio de 1935 que terminará de construirse en 1939 o 1940. En este caso, incluso se hizo el vaciado del terreno y se construyó un local comercial al nivel del Paseo del Salón. A partir de entonces la vista panorámica segoviana en el paseo del Salón se mantuvo hasta la actualidad. 


      Por otra parte, para terminar, la otra gran consecuencia del incendio de 1920 fue la realización del edificio de la plaza Mayor adosado a la pared de la iglesia de San Miguel que incluía el acceso a la iglesia. Podemos ver como en 1932 ya han construido los arcos, están realizando la primera planta y suponemos que se terminaría ese año o en 1933.

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      Esta entrada se la quiero dedicar a mis amigos con interés en la historia del patrimonio histórico segoviano.
        Todo ha sido posible gracias a:
Las fotos recopiladas de Otto Wunderlich, Ortiz Echagüe, La Fundación Telefónica, otras de mi colección y mis amigos Aku y Juan Santamaría, que hemos utilizado para aclarar los cambios.
Las fotos en panorámica de Segovia de José Regueira que el amigo Aku Estebaranz divulgó en su blog.
Padrones Municipales de 1900 y 1920 del Archivo Municipal de Segovia.
Archivos de Contribución Industrial de 1917 y 1919 publicados en el Boletín Oficial de la Provincia de Segovia de la Biblioteca Digital de Castilla y León.
Diario de Avisos, miércoles 14 de julio de 1915, Año XVIII-Núm. 4986.
La Tierra de Segovia, miércoles 21 de abril de 1920, Año II-Número 288.
La Tierra de Segovia, miércoles 23 de junio de 1920, Año II-Número 338.
La Tierra de Segovia, sábado 3 de julio de 1920, Año II-Número 347
La Tierra de Segovia, martes 28 de diciembre de 1920, Año II-Número 475.
La Tierra de Segovia, viernes 31 de diciembre  de 1920, Año II-Número 478.
Mundo Gráfico, miércoles 5 de enero de 1921, Año XI-Número 479.
El Diario Palentino, lunes 31 de enero de 1921, Año XXXIX-Núm. 11365.
El Adelantado de Segovia, lunes 18 de mayo de 1925, Año XXV-Núm. 4927 del Archivo Municipal.
Guía de Poblaciones Españolas. Segovia. Precio 2,50 pesetas. Segovia, 1926. De la Biblioteca Digital de Castilla y León.
Memoria y lugar. Segovia en la fotografía de Otto Wunderlich. Comisariado por Miguel Ángel Chaves Martín, Torreón de Lozoya, diciembre de 2016-marzo de 2017. Instituto del Patrimonio Cultural de España, Diputación Provincial de Segovia y Fundación Caja Segovia. Segovia, 2016.
Silvestre Manuel Pagola, Arquitecto por Miguel Ángel Chaves Martín y Alberto García Gila. Demarcación de Segovia del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León Este. Segovia, 1997.
Casino La Unión. Biografía incompleta. Siglos XIX y XX por Rafael Cantalejo San Frutos. Casino de la Unión, con la colaboración de Caja Segovia, Ayuntamiento de Segovia y el Hotel Residencia las Sirenas. Segovia, 2008.
La Casa Segoviana. De los orígenes hasta nuestros días por Alonso Zamora Canellada, José Antonio Ruiz Hernando, Miguel Ángel Chaves Martín y Juan de Contreras y López de Ayala, marqués de Lozoya. Edita Caja Segovia, Obra Social y Cultural. Segovia, 2010.
El apoyo en la divulgación sobre Segovia y aliento continuo de Isabel y Rafa del Archivo Municipal de Segovia por su incansable disposición para buscar esos pequeños detalles tan decisivos.
Mi colección de postales, fotos y revistas antiguas de Segovia recopiladas en los últimos veintidós años.

viernes, 9 de octubre de 2020

Hostería TURÉ en la calle Resolana de Segovia (1952-1955)

      Muy probablemente ya a finales del año 1950 el negocio del hotel Casas en la calle Cronista Lecea Nº 11 funciona notablemente y el matrimonio de Justo Pérez y Agapita Gómez, ambos trabajadores incansables y con dos hijos, deciden hacer una inversión más propia, relacionada con 'su pueblo' y por eso lo llamarán Hostería TURÉ, de Turégano. En esos momentos debieron comprar la casa Nº 6 de la calle Resolana, que por detrás tenía una huerta, con vistas a nuestro maravilloso Acueducto y mantenía el mismo aspecto que veinte años antes. 


     Desde esa perspectiva viendo las partes traseras de los cinco números que tenía la calle Resolana, con sólo números pares, ya que en frente estaba el muro de carga de la calle San Juan, no llegamos a clarificar como la calle Resolana conectaba con la carretera de Arévalo. En cambio, sí vemos bien los cuatro olmos que había en la calle, tres a la derecha y uno a la izquierda junto al muro y cuyas ramas daban sombra a la calle de San Juan.

     Lo vamos a ver mejor usando otras perspectivas. En la imagen de la izquierda vemos la carretera de Arévalo y justo al empezar las casas solariegas, ya era la calle Resolana. Hemos marcado en verde la señal de atención de vehículos a 12 km/hora que se podían incorporar. En la imagen de la derecha vemos el inicio de la calle Resolana desde la parte superior de la calle de San Juan, aunque popularmente se decía la "cuesta de Santa Lucía", acaba la baranda de piedra con la señal de velocidad para automóviles, el hueco de la calle Resolana y las antiguas casas de la calle San Juan con número impar.


     Poco después, justo en la loma entre la carretera de Arévalo y la calle de Gascos vemos que ya se había construido el chalet de tres plantas que Carlos Tablada Maeso había encargado antes de fallecer en abril de 1932 y dejar viuda a su esposa Eutiquia.


     Finalizada la guerra, el arquitecto provincial Benito de Castro va a transformar ampliando una nueva planta la casa de la calle Resolana Nº 8 de modo que, a efectos, se construye un nuevo edificio con tres plantas para alquiler, con una vivienda por planta.     


     En junio de 1951 la esposa de Justo Pérez solicita al Ayuntamiento el derribo de la casa de su propiedad del Nº 6. Además, el matrimonio debía poseer la huerta del propio Nº 6 y parte de la huerta correspondiente al Nº 8.  Como vemos  al principio del verano de 1951 el derribo todavía no se había realizado y tenían de plazo, según el expediente, hasta octubre de 1951.


     Es muy probable que el arquitecto del proyecto del nuevo edificio de Resolana Nº 6 fuese el mismo que el de la casa contigua, Benito de Castro Rueda, pero no se encuentra en el Archivo Municipal. Suponemos que el derribo se realizaría en agosto o septiembre de 1951 y su correspondiente proyecto ya estaría realizado. Sin embargo, inicialmente se van a construir dos edificios separados, uno con entrada por la calle Resolana Nº 6 y el otro en su huerta correspondiente junto con la ampliación de la del Nº 8. Todo ello se debió realizar entre octubre de 1951 y finales de 1952.  

     Gracias a las fotos facilitadas amablemente por la familia Pérez Gómez la más antigua tiene sello de Foto Río (Manuel Ríosalido) y fecha de abril de 1953. Vemos dentro del edificio a Justo Pérez Benito que invita a mostrar su nuevo establecimiento a su gran amigo, Cándido López, ya nombrado Mesonero Mayor de Castilla. Su gran amistad, por las fotos vistas, al menos procedía desde 1950, desde que ambos colaboraron en varios actos vestidos de segovianos y haciéndose bromas en los preparativos.


    Suponemos que la inauguración de la hostería, precisamente por el tiempo de construcción, sería hacia marzo o abril de 1953. El primer anuncio encontrado en un programa de fiestas de San Juan y San Pedro es precisamente el de junio de 1953 que nos indica que ya está en funcionamiento y curiosamente no especifica nada sobre su localización oficial, que es la calle Resolana Nº 6, si no que lo hace de forma popular aclarando "junto a la calle San Juan" y recordando que es una "filial del hotel Casas".


     Lógicamente Justo Pérez orgulloso de su proyecto pedirá al fotógrafo Río que haga un reportaje fotográfico sobre su Hostería Turé. Hace dos tomas de la fachada del restaurante de la Hostería cuya entrada era por la calle Resolana Nº 6.


     Para que nos hagamos una idea está justo al desembocar la carretera de Arévalo, en la calle Resolana, que popularmente por su inclinación se decía la 'cuesta de Santa Lucía'. Es decir es un restaurante pensado principalmente a los segovianos de la provincia que vienen subiendo por toda la carretera que está junto a la muralla viniendo por San Marcos. Además, Manolo Río sacará el comedor principal decorado con funcionalidad y presidiendo el típico reloj de pared, con unas lámparas con dragoncitos que sujetan con la boca el casquillo de las bombillas.


      Hace varias tomas del comedor, otra muestra los dos balcones que se ven en la fachada, con el hueco que hay muy probablemente para la cocina. Y es que entre el muro de apoyo de la calle Resolana y las antiguas casas había un hueco, por lo menos en las del Nº 6 y Nº 8, como podemos apreciar en las fotos de la década de 1930. 


    No mucho tiempo después, pensamos que en el propio año de 1953, se realiza el edificio que será más dedicado a parte residencial en el solar de lo que eran las huertas de las antiguas casas. Un edificio con tres plantas con dos galerías, una de ellas con cubierta, hacia el valle que salva el Acueducto y por encima de la calle Gascos.


    También la familia de Justo Pérez orgulloso de la situación de su Hostería a unos metros del Acueducto toma unas fotos desde la galería hacia el Acueducto.

   
      Además, desde la galería del segundo piso otra toma hacia la carretera de Boceguillas en el barrio de San Lorenzo y sobre la mitad de la calle Gascos.


      Justo Pérez encargó unas etiquetas para su Hostería Turé entre 1953 y 1955 siempre haciendo referencia a que era una filial del Hotel Casas.

 
      En 1955 hemos podido averiguar que ya durante ese año la familia Bella Sombría vivía en el edificio de las dos galerías y nos confirman que ya no estaba la Hostería Turé sino las dependencias de la sociedad anónima Unión Previsora Segoviana. Por lo cual la hostería tan sólo duró tres o como máximo cuatro años, aunque no hemos podido averiguar las razones por las cuales el conjunto de varios edificios pasaron a ser las dependencias de las oficinas y de la clínica de la Unión Previsora. Desde las lomas del cementerio vemos bien el conjunto de edificios en esta toma de 1958. Suponemos que en esta foto las ampliaciones en la parte trasera del Restaurante y el patio que había entre ese edificio y el de las galerías ya lo más probable es que fuesen intervenciones que hizo la Unión Previsora y no estaban en la construcción original de 1953.


    Como no disponemos del proyecto de los dos edificios, sí nos confirman de forma verbal que el acceso era por el antiguo edificio del Restaurante con los dos monolitos que vemos en las imágenes de arriba. Cuando se realizó la plaza Oriental y se hicieron los derribos de la calle San Juan de 1963 a 1968 y además se provocó la desaparición de la calle Resolana haciendo la explanación para el Paseo de Santo Domingo de Guzmán en 1969 es cuando se creó una nueva puerta de acceso al conjunto de la Unión Previsora.


      El edificio inicial del Restaurante de la Hostería Turé se quedaría sin acceso ya que el nivel del Paseo se hizo a un metro por debajo del antiguo nivel de la calle Resolana en el Nº 6, de modo que la puerta con dintel de granito se quedó muerta para el acceso. Podemos ver bien el edificio del Restaurante en una imagen de hace más de cuarenta años ya inaugurado el Paseo de Santo Domingo de Guzmán el 8 de octubre de 1970.

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      Esta entrada se la dedico a los nietos de Justo Pérez que me han facilitado las fotos y con ello hemos podido desarrollar la investigación del establecimiento de su abuelo que terminó antes de que ellos naciesen.
       Todo ha sido posible gracias a:
Las fotos facilitadas por la familia Pérez Gómez, en particular a los nietos de Justo y Agapita, Blanca y José Luis.
Toda la información con todos sus grandes recuerdos de Mª Carmen Bella Sombría.
Programa de Fiestas de San Juan y San Pedro de 1953 del Archivo Municipal de Segovia.
Segovia, Revista Oficial del Centro Segoviano de Madrid, Año II, Número 3, Junio 1953.
Algunas anécdotas, personajes y establecimientos del corazón de Segovia a mediados del siglo XX. Félix S. de la Fuente Contreras. Editado por el autor. Segovia, 2004.
La foto del IPCE viendo la panorámica del paseo de Santo Domingo, que hemos tratado informáticamente.
El apoyo a la divulgación sobre Segovia y continuo aliento de Isabel y Rafa del Archivo Municipal de Segovia que aunque no disponíamos del proyecto debíamos dar a conocer esta zona tan poco recordada.
Mi colección de postales, fotos, papeles significativos, programas de fiestas y guías antiguas de Segovia de los últimos veintidós años.